¡ESCÁNDALO EN X! Grok se usa para ‘desnudar’ a mujeres con hijab y sari – Musk monetiza el abuso en vez de solucionarlo

Ene 10, 2026

Una investigación exclusiva de WIRED revela que la herramienta de IA de X, Grok, está siendo utilizada masivamente para generar imágenes deepfake que «desnudan» a mujeres que visten hijabs y saris. El problema, lejos de solucionarse, ha sido simplemente monetizado: X ahora restringe la generación de imágenes solo a usuarios «verificados» (que pagan), mientras permite que cualquiera continúe creando este contenido abusivo a través de la aplicación y el sitio web de Grok.

«Representa la monetización del abuso», denuncian expertos consultados por WIRED. El reporte documenta cómo un número sustancial de imágenes generadas o editadas con Grok tienen como objetivo específico a mujeres con atuendos religiosos y culturales, transformando una herramienta tecnológica en un instrumento de acoso y degradación culturalmente dirigido.

Lo más alarmante es la respuesta de X. En lugar de implementar filtros robustos o bloquear la funcionalidad, la plataforma de Elon Musk optó por una solución superficial: poner la generación de imágenes detrás del paywall de la verificación. Esta medida no solo es técnicamente ineficaz (el acceso gratuito persiste en otros puntos), sino que éticamente reprensible, al convertir la violación de la privacidad y la dignidad en un servicio premium.

Este escándalo se produce en medio de una presión regulatoria creciente, particularmente en el Reino Unido, donde X enfrenta la posibilidad de una prohibición si no controla la generación de contenido de abuso sexual infantil (CSAM). La «solución» implementada parece diseñada más para apaciguar a reguladores con el menor esfuerzo posible, que para proteger genuinamente a las víctimas.

La situación expone una cruda realidad: las plataformas controladas por figuras como Musk priorizan la rentabilidad y la expansión de sus ecosistemas de pago por encima de la seguridad básica de los usuarios. Mientras Apple y Google mantienen a X en sus tiendas de aplicaciones a pesar de estas prácticas, el mensaje es claro: el escándalo y la polémica valen menos que el poder de mercado y la influencia de los gigantes tecnológicos.