En un movimiento que marca un cambio radical en su estrategia de autonomía, Tesla ha anunciado que dejará de vender su polémico sistema Full Self-Driving (FSD) como un paquete único. A partir del 14 de febrero, la función de asistencia al conductor de Nivel 2 solo estará disponible mediante una suscripción mensual.
Esta decisión llega en un momento crítico para la compañía de Elon Musk, con ventas en declive y una estrategia de robotaxis que parece tambalearse. Durante años, Musk había promocionado el FSD como un «activo que se aprecia», justificando su elevado precio inicial de 15.000 dólares. Sin embargo, ese precio había caído a 8.000 dólares, mientras que la suscripción mensual ya estaba disponible por 99 dólares.
El anuncio supone un reconocimiento tácito de que la promesa de una conducción completamente autónoma, un pilar fundamental del discurso de Tesla y de su valoración bursátil, está más lejos de lo previsto. Al eliminar la opción de compra, Tesla traslada el riesgo y la incertidumbre sobre el desarrollo final del sistema al consumidor, que deberá pagar de forma recurrente por una tecnología que aún no cumple con las expectativas creadas.
Este giro estratégico tiene implicaciones profundas para la industria del automóvil y la movilidad. No solo afecta a la percepción de los vehículos eléctricos como productos de software, sino que también cuestiona el modelo de negocio basado en la venta de promesas tecnológicas a futuro. La decisión de Tesla podría presionar a otros fabricantes que exploran modelos similares de monetización de software.
La noticia, reportada por The Verge, destaca cómo una de las empresas más disruptivas del sector se ve obligada a replantear su narrativa más ambiciosa ante las realidades técnicas, regulatorias y del mercado. El futuro de la conducción autónoma, al menos en Tesla, ahora se alquila, no se compra.
559 314 3650
contacto@miwebhosting.com.mx
564 623 2375






